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miércoles, diciembre 10, 2008

Brevedad

Salgo a pasear los días de lluvia
con mis barcos rotos,
persigo los árboles con nieve
y tu acera húmeda de tanto recordar.

Calle abajo, rumbo al mar,
busco de tus dedos el abrazo
o el calcinado convite 
a una primavera de besos.

jueves, noviembre 20, 2008

Mañana de carnaval

Sin más qué decirte
le quito los acentos
al medio día.

Acaso me amas
y no lo sabes.

Acaso me amas
pero no quieres.

Hago preguntas
y responde la casa
con su respiración
incómoda, vacía,
página en blanco
donde tu rubio
territorio busco.

Alzo mis pájaros
para no echarte de menos.

Somos la lluvia
en las calles de Bonn,
sus tristes árboles,
el latido del tranvía.

Desdoblado hacia ti
como un felino
que busca tus caricias,
ronroneo solitario
tu mirada aguamarina
para no amarte menos.

lunes, noviembre 03, 2008

Ich brauche dich

Para F. B., por forjar el "nosotros"

Quiero ir al incorruptible
gobierno de tus besos,
al deseado territorio
dominado por tus muslos,
a tus calles como pliegues,
apretados rincones
de diluidas vocales.

Quiero mi lengua
como cálida espada
cayendo dentro de ti,
a tus fuentes
descender tibio.

Vuelvo por tu existencia
a recuperar la mortalidad:

basta sin máscaras
observar a-hora,
y ya los ojos
sin hojas secas
poder decir:

uns/nosotros

domingo, septiembre 07, 2008

Vacío

El tiempo que con sus hojas
todo lo macera,
viene con sus recuerdos
y claros latidos.

Vuelve a mí tu dolor
como blanca piedra
ennegrecida por las calles,
retorna a la panadería
de la esquina
arañando solitario
su lluvia en las vidrieras.

Este vacío,
gusano de vidrio
que recorre el cada día,
desde tus amorosos dedos
hasta tu mordida espalda.

Este vacío
es un siglo sin rostros,
una palabra dicha al espejo.

viernes, agosto 08, 2008

De cuando en cuando...

Milagrosa eres
pues ardió tu carne
mía

Algunas veces
cuando te amo:

esta luminosa cicatriz
púrpura reflejo
roto bosque
sin ventanas

Nos mira
sin pelaje
destruida alba
insobornable orilla

jueves, julio 31, 2008

Fragmento de un poema que ya no me pertenece



Estaba listo en mi impaciencia
para imantar tus labios
a mi vacío,
en vilo se quedaba el deseo,
desbocado rastro de caricias...

martes, julio 08, 2008

Contemplaciones

I

Cambiar de ciudad,
de idioma, de nombre,
de rostro.

Cambiar al mundo
sin cambiarte a ti.

Sin cambiarte
por nadie.

II

Veo cerrar los párpados
con un movimiento de labios
antes de llorar,
y si no supe decir adiós
no fue tu culpa.

Tengo que hablarte de México,
de esta amarga ciudad
que, en sus aristas hundida,
tiene acumuladas raíces:

está muriendo.

Voy a recorrerla,
prometo entenderla para nosotros,
para darte una distinta pero igual,
para tu vuelta, para tu salto de mundo
cuando el lugar que ocupe en Barcelona
lo ocupes tú con cien mil pares de zapatos,
las maletas que necesites,
los gatos que quieras.

III

Allá, hacia la florería,
bajo la lluvia,
golpes de abejas
descalzas.

Se iban tras el tranvía
sin manos nuestros besos.

El corazón no era otro
que apretado monosílabo,
muda fatiga.

jueves, mayo 15, 2008

Fue la corteza del corazón...

Fue la corteza del corazón
árbol con patria y sin exilio.

"Él también respira
-apuntó hacia el océano
y bendita fue deseada-,
señalaste el fin de la tierra,
donde más allá del mar
no había sino espera
y oscura gloria.

Cayó Babel
pero nunca su raíz;
sucedieron ajenas palabras,
huérfanos verbos,
y aun así
sobre el agua
todos atamos nuestros nombres."

Ven conmigo,
sentenció su mano ala,
su ala verbo,
su verbo boca,
su boca hoja,
su hoja cielo.

Tomó mi mano
como un diccionario
que siempre ha conocido,
porque donde hay dos
no puede haber exilio
ni arrebatarse la patria.

Dijo sintiéndome
en la fatiga
donde es todas las mujeres:

El corazón respira.

miércoles, abril 16, 2008

L'espoir

Cuando te fuiste, la ciudad se quedó sola,
llena de mercados, de frutas,
de perros e histéricos coches,
habías paseado conmigo entre sus calles,
compraste dulces y les dejaste tu alegría,
porque mi tristeza es alegre,
su alegría consiste en esperar,
en andar por sus barrios
como andar por tu cuerpo.

Ahora que no estás,
no te fuiste por completo,
algo de tu sombra
quedó atada a la mía,
y aún encuentro tus cabellos
jugando a esconderse entre mi ropa.

Te espero más allá de esquinas y de libros,
te he esperado más allá océanos y ciudades,
te esperaré porque eres el fin del laberinto.

Cuando bajes del tren o a ti venga el tren,
cuando me beses y te lleves mi tristeza,
entenderé el intercambio amoroso
que hemos pactado en silencio:
tú te llevarás mi tristeza, porque es tuya,
no mía;
yo me llevaré tu dolor, porque es mío,
no tuyo;
pero nos quedaremos la alegría,
la que nos llama por teléfono en días de lluvia,
la que llora sentada sobre la cama su dicha,
la que unió nuestras manos
cuando todavía respiraba marzo,
aquella que te quiere aunque estés lejos,
ésta que comienza a amarte,
ésta que es en el espejo
todo lo que somos nosotros,
esa alegría es un minino,
esa alegría cae de los bosques,
esta alegría la vivieron tus padres,
la vivieron los míos,
la han sentido los trenes yendo y viniendo,
la tenemos tú y yo,
bajo su guardia
participas de mi día,
bajo su brazo
doy el deseo, el verbo y mi raigambre.

jueves, abril 10, 2008

Ohne Uhr für die Zeit (Sin reloj para el tiempo)

I've hungered for your touch a long,
lonely time.
-"Unchained melody", Righteous Brothers


Te busco en el viejo mapa de mi tesoro,
busco tu cara, tu cuerpo, tus labios, tu rostro.

Del otro lado del océano pongo una cruz,
pongo sin prisiones ni amarras para ti
las entrañas, el corazón de mi parte del mundo,
te entrego sus mangos, sus flores, su caos,
y con ello, tienes sin llaves mis ojos y mis verbos.

De mi errancia, las costas sin arena,
tus pies que dejan tu rubio paso,
tus cabellos, una aurora a mitad del abismo.

Vendrás o vendré, irás y me iré, amarás y amaré,
todas las conjunciones partidas por tus manos,
aquí tienes la mitad del mundo, mi idioma, mis costumbres.

Ha vencido a mi extravío tu existencia,
mi caída recibe en su agua tus besos,
mi país ya no es éste solamente, sino el de bosques negros
y ríos donde los cisnes se enamoran de tristes barcos,
tu patria ya tiene dos nombres,
cortaré algún fruto amarillo para recibirte.

martes, abril 08, 2008

Ronroneo

Para cuando te marches
No olvides apagarte,
No quisiera escuchar
Tu ausencia en José Alfredo
Ni el poco dolor tuyo
Que ahora es mío.

Nada amortigua
Toda la pesadumbre,
El tacto de violines
Que tengo aquí.

Me desvisto sin lágrimas,
Aunque quisiera
Arrancar esta carne.

Pienso en tus muslos
Donde despierta
Sin adjetivos
Mi sexo con tu sexo,
Y el rincón de tus senos,
Su furiosa espera:
Cuando tengas que partir,
no olvides amarme,
mi espera irá tras tu rastro,
detrás de tu primavera.

Y los días de lluvia
serán sólo una postal,
vieja fotografía sin reloj.

Vendrán los días de verano,
las caminatas junto al Rhein,
los besos entre las arboledas,
las fotografías cerca del Seine,
no importa dónde ni cómo,
vendrán nuestros días de verano.
Cuernavaca, México

domingo, abril 06, 2008

SMS bis Bonn

Descifro este vacío
Como un estertor
Que aún nadie alerta.

Pasa la luz en las ventanas,
El polvo que se acumula
En las cornisas,
El batir del día,
La cocina dormida,
La seriedad de los sillones.

Voy ebrio de ti,
De mí, con ti,
Sin ti,
Contigo.

Aprieto sin amarras
Rotos pájaros,
Andan sin zapatos
A un solo pie
Escrutando pedregosa soledad,
Allá en lo alto,
En oscuras ramas,
Los he visto sin brazos.

Al alba madruga
Esta sin voz de la casa,
Su tarde sin cortinas
Y de puertas abiertas,
Es tanto a mí
Como una voz en la arena.


Frente a mí,
Sin destrozarse
Juegan los niños,
Los vecinos cantan
Y sus voces
Una agonía ridícula
Como las blancas sillas
Desde donde abrazan su ayer:

Quisiera tener un gato
O volverme gato,
O querer como gato
Y brincar somnoliento
Como un rumor sobre los tejados,
Mirar el agua y jugar a no ser yo,
Acicalar innombrables memorias
Agazapado en una esquina,
No tener que hablar de mí
Y jugar con la arena de las cortinas
Descorazonado,
Ronronear tu ausencia
Y acaso arañar el vacío
Con las orejas.


De niño nunca me dijeron
Por qué no podía ser gato,
Por qué no podía amar felino,
Creí que podría esconderme
En los armarios
Acariciando estas llagas,
Que bastaría un parpadeo
Para ser invisible,
Un maullido para entenderme.


Ahora canto bossa nova
Aunque las cornisas desconfíen de mí,
Los fantasmas que persigo
Preparan sus arcos y lanzas,
Y yo,
Alisto las garras que no tengo
Para recibirte,
Desmoronando tus ronroneos.