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miércoles, enero 12, 2011

Se dejaba llevar

Se dejaba llevar

por las naves que al viento

estremecían sus palmeras suspiros.

Sus huellas,

un discurso mediterráneo

colisionando vivo.

Desordenados días sin remitente

armados tan solo de balcones compañía

por donde asomaba reina su prodigio.

Se dejaba llevar

y la tarde la seguía

por la lluvia mirando atrás.

Se dejaba llevar

empuñando una melancolía

o blandiendo con su presencia

una por una

irreparables

mis alegrías.

miércoles, junio 16, 2010

Is

Eres del verano
la estación más incierta,
la que si llegase tarde
jamás la perdería,
en tu milagro
las costas se inclinan
a tu paso
y no hay medio día
que no siga y persiga
tu andar marino.

Eres del verano
la que gobierna las horas,
la que corrije pesadillas,
la que entra a los laberintos
para señalarme qué bitácora,
qué rumbo acariciado.

Eres del verano
aquella que supo dominar las tormentas,
aquella que de las aguas,
sirena, reina oceánica,
aró con su quilla mis tristezas,
aquella que en su lejanía
me dejó más hombre.

Eres del verano
por quien súbito amaino.

Atrás dejamos el misterio,
nos resta el tal vez.

Eres del verano...

lunes, marzo 15, 2010

El viento nos llevará

Le vent nous portera
- Noir Desir


Hay tristezas tan profundas
que debieran someterse
al criterio de los océanos
y, mar adentro,
ahogarles en su caricia anguila.

El odio en su siniestra elegancia
tiene calendarios sin fechas,
cerrados armarios sedientos,
ciegos relojes mancos.

El viento se llevará
derrumbados reinos
que a golpes de silencio
y rocío
formaron largas cuencas
destinadas al abandono.

El viento traerá
del verano a mis playas
las huellas gaviotas
signadas a aquella espalda,
párvula cifra descontada
que, en su mezcla de colisiones
y sombríos pasos
ha arrebatado del alba
su falsa inocencia.

El viento nos llevará, cariño.
Lejos a tu perpetuo invierno,
cerca de mis siempres,
allá entre nuestros jamases.

El viento nos llevará
vestidos de nuevas rutas,
y si los cierzos a mí me concedieran
la afable despedida no otorgada,
yo tiraría del mar su azul maligno
que me miró despertar
azotado por tu boca,
ese otoño señalado,
ese pisado invierno.

El viento nos llevará, furiosa,
en su rostro sacudido
perderás mi rastro sin imperio,
y en su niebla sin ruta
su sombra nos despedirá.

miércoles, febrero 10, 2010

Erasmus

Para Jordi Piu por lo compartido

el silencio de las calles es deliciosamente aterrador
no hay perros que ladren
sólo los pasos de uno mismo mojando la calle
y el piso iluminado de amarillo
Quietud

Realizas que como en la mañana
estás solo
irás a dormir solo
despertarás solo
y así
en un círculo arácnido

y a veces
los pies abandonan su ciego claustro
se desnudan con otros pies y adquieren incendio
cuarteto de compartida soledad
y ya no es una
sino dos realidades diluyéndose

bajados los pantalones
y con ellos imantadas caricias
la noche desciende súbita
al café matutino seguirá la lluvia
la bufanda el frío uno mismo
nadie verá el instinto de tigre
zarpazos gemidos sin luz ni memoria

habrás de ir medio completo
sin medallas ni arrepentimientos
sólo habrá el miedo permanente a la vuelta
el rechazo al regreso y su hoz
la funesta hora de los aviones y sus pasajeros volátiles

volver será una condena necesaria
será un castigo por una bolsa de valores al alza
una graduación sin laberintos ni embajadas
recordatorios que hay que morir cien veces
y que no importa el lugar ni la ciudad que escoges
sino todo se simplifica a las personas que conoces ahí
y las experiencias que vives con ellos,
el epígrafe grupal para tus últimos días
los momentos que en una edad de oro
jamás volverán


Barcelona, España. 11 de Febrero de 2010.